
La discusión se generó hace unos días y Ximena Noa sigue muy confundida. Por una parte, tiene la presión del equipo médico, que la alienta a tomar la quimioterapia que supuestamente podría salvarle la vida a su hijo de 11 años que padece un cáncer y, por otro lado, escucha que él le ruega no volver más al hospital.
Ximena reconoce que reaccionó mal cuando le dieron el diagnóstico, pues su hijo ya había padecido los efectos de una quimioterapia anterior. Lo que ella quería era buscar una segunda opinión. Y como no la obtuvo en el hospital, fue a consultar en dos terapeutas alternativos: en marzo visitó a un iriólogo que atiende en Valdivia, y luego buscó a un orientador naturista. Ambos le dijeron que Robinson estaba muy nervioso, que su cuerpo estaba lleno de parásitos y virus que había que sacar y le dieron al niño un tratamiento con productos naturales.
La situación de Robinson hace recordar la historia de la niña inglesa de 13 años Hannah Jones, quien el año pasado se negó a un trasplante de corazón. Al igual que Robinson, Hannah también sufrió de leucemia en su niñez, y la quimioterapia le provocó una lesión irrecuperable a su corazón. El equipo médico demandó a la familia, pero la justicia falló a favor de la niña. Ella los convenció de que el tema no era dejarla morir, sino no hacerla sufrir más.
Robinson tiene un mejor pronóstico que Hannah, pero tampoco hay certeza en el éxito de un nuevo tratamiento. Si fuera adulto podría negarse a los fármacos y dejar que la enfermedad siguiera su curso natural. Sin embargo, como es un niño genera una discusión de un tema ético: ¿hasta qué punto un pequeño puede decidir sobre su vida?
Esa es la discusión que se ha generado masivamente en todos los medios de comunicación, sin embargo, hay otro tema oculto en esta situación pues la madre está en búsqueda de otros medios para sanar a su hijo y, esa información, queda relegada en todas las noticias. Todos los titulares anuncian que ella se está negando a la quimioterapia, lo cual la hace ver como una madre desnaturalizada e ignorante. Esta forma de tratar la noticia hace que la opinión pública apoye la demanda y el tratamiento alopático. De esta manera, se genera una retroalimentación entre los medios de comunicación que avalan el operar del sistema médico y no dan cabida a otras alternativas y oportunidades.
Por otro lado, ¿qué pasa con las alternativas de tratamiento que existen? A diario se escuchan casos de cánceres que remiten sin la necesidad de una quimioterapia. ¿Qué pasa con médicos, profesionales de salud y terapeutas que constantemente tienen éxito en recintos hospitalarios y consultas?, ¿dónde está la voz de estos grupos que trabajan de forma muy seria con enfermos de todo tipo?
Al parecer la discusión se puede prolongar mucho más de lo que por ahora está apareciendo en los medios de comunicación.
Noticia de referencia:
http://diario.elmercurio.com/2009/04/21/ya/entrevista/noticias/82C9639A-2246-4BC3-929B-80D2DE508456.htm?id={82C9639A-2246-4BC3-929B-80D2DE508456