Nunca es tarde para amamantar

Aun cuando una guagua haya sido destetada o reciba suplemento alimentario precozmente, si las madres desean, pueden volver a amamantar al niño. 

 

 

No hay leches malas, sino malas prácticas y falta de apoyo a las madres, especialmente las primerizas, aseguran expertos en lactancia materna. Por esta razón, si una madre ha dejado de lactar en los primeros meses puede, si lo desea, volver a alimentar a su hijo en forma exclusiva. Este concepto, conocido como relactación, está incluido dentro de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud. El organismo celebra desde el lunes, y hasta el 7 de este mes, la Semana Mundial de la Lactancia Materna.


Todas las madres tienen la capacidad de producir suficiente leche, asegura Sandra Iriarte, docente de la Escuela de Obstetricia y Puericultura de la Universidad Mayor. Esto porque la lactancia tiene relación directa con el estímulo de succión en el pezón y la areola. Esto genera la liberación de hormonas que incrementan la producción de leche. Es un círculo virtuoso.

A pesar de esto, "con frecuencia llegan a consulta madres que por distintas razones habían destetado o están dando alimentación mixta y sienten que no tienen leche para sus bebés", comenta Verónica Valdés, pediatra de la Universidad Católica y consultora de lactancia materna de Unicef.

Madres adoptivas


Para recuperar la lactancia, indica María José Avaria, matrona de la Clínica Las Condes, muchas veces basta con sugerir a la mamá que amamante más seguido a sus hijos (cada una o dos horas), y que paulatinamente lo alimente menos con suplementos. De esta manera podrán llegar incluso a amamantar a sus hijos en forma exclusiva. Los estudios indican, dice la doctora Valdés, que hasta el 83% de las madres que han dejado de amamantar e incluso aquellas que adoptan niños logran reinducir la lactancia.

Algunas mamás, en tanto, sobre todo las que han dejado mucho tiempo de amamantar, necesitan cambiar la mamadera por una sonda al pecho que permita al niño obtener leche y al mismo tiempo aprender a succionar nuevamente del pezón. Pero no existe un límite para volver a la lactancia, asegura Eduardo Atalah, docente de la Universidad de Chile y miembro de la Comisión Nacional de Fomento de la Lactancia Materna.

En efecto, dice Verónica Valdés, "hemos tenido casos de mujeres que han dejado por años de dar pecho y luego logran incluso amamantar a sus hijos no biológicos". Esto genera un vínculo de apego mucho más fuerte entre las madres y sus hijos, asegura Grazziana Bartolucci, directora de la Liga Chilena de la Lactancia Materna, pero especialmente entre aquellas primerizas o las que adoptan niños.

Para evitar que las madres dejen de dar pecho, dice la experta, es importante que antes de tener a su hijo busquen apoyo tanto de especialistas como de otras mujeres. Pero además, que exijan que, luego del parto, sus hijos sólo reciban leche materna. "La introducción temprana de la mamadera puede hacer la diferencia entre una lactancia exitosa y una experiencia dolorosa y traumática", dice Bartolucci.
 
Una mujer más sana

- La lactancia favorece la retracción uterina, reduciendo el riesgo de hemorragias y anemia, así como de infecciones en el posparto.

- Permite recuperar el peso materno paulatinamente; se estima que la recuperación total ocurre después de seis meses del parto.

- Estudios indican que amamantar permite a las mujeres prevenir el cáncer de mama y ovarios, y reducir el riesgo de osteoporosis.

- Cuanto más tiempo se amamante al recién nacido, menos riesgo de diabetes tipo 2 (la que no es insulino dependiente) tiene la madre.

- Favorece la relación afectiva entre la madre y su hijo.

¿Hasta qué edad es aconsejable?


La lactancia natural, de acuerdo a la OMS, debiera extenderse hasta los dos años y medio de vida del niño, dependiendo del contexto donde éste haya nacido.

Sin embargo, para la directora de la Liga Chilena de la Lactancia Materna, Grazziana Bertolucci, "lo ideal sería que fuese la guagua quien decidiera cuándo dejar de mamar". El pediatra español Carlos González publicó en 2006 un libro llamado "Un regalo para toda la vida", una guía de lactancia materna donde alude a estudios antropológicos que apuntan a que la edad normal del destete en el ser humano estaría entre los dos años y medio y los siete.

"Existen contexto sociales donde escasea el alimento y es recomendable que ese bebé sea amamantado hasta los cuatro o cinco años, pero en nuestra sociedad, donde los niños son introducidos tempranamente al sistema escolar, eso no se aplica", asegura el experto. Sólo genera una dependencia de ese niño con la madre que repercutirá negativamente en su desarrollo.

La doctora Verónica Valdés explica que luego de los dos años, más que tomar leche, los niños juegan con el pezón. Además, el rol de nutrir se suple con una buena alimentación. "A veces tras esa lactancia prolongada existe una dependencia emocional de la madre, lo que perjudicará la capacidad de ese niño de adaptarse a cambios como entrar al jardín o al colegio.

 
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