La miel y sus derivados: el poder de la colmena
mielLa miel es producida por las abejas melíficas a partir del néctar de las flores, que liban, transforman, combinan con sustancias propias, acumulan y dejan madurar en los panales de la colmena. A la miel se le suman otras sustancias como la jalea real, el propóleo, el polen, dando nombre a la apicultura, que es el cultivo de estos productos con fines nutricionales y terapéuticos.

 
Dentro de la flora silvestre y cultivada, se distinguen ciertas especies que son visitadas por las abejas para la elaboración de miel, las cuales se llaman plantas melíferas o flora apícola (del latín apis, “abeja”). Del total de la flora se calcula que hay de un 25 a un 40 por ciento que tiene un valor apícola, pero sólo unas pocas especies son fundamentales para las abejas en cada sector.

Las plantas aportan néctar y polen, materias primas básicas de la miel. Algunas sólo proporcionan néctar y otras únicamente polen; en estos casos se habla de plantas nectaríferas y poliníferas, respectivamente.

La primavera es el periodo de apogeo de la floración de las plantas melíferas, aunque también algunas florecen en verano, al final del invierno y en otoño. Por eso los apicultores practican la trashumancia de las colmenas aprovechando las distintas floraciones regionales, a lo largo del año.

Los nectarios son los órganos de producción de néctar y normalmente se sitúan en la flor. Sin embargo los hay extraflorales, es decir, en hojas, tallos y otras partes de la planta. El néctar es un líquido acuoso azucarado que produce la planta como aviso para la polinización de los insectos, las aves, entre otros. Algunas plantas se polinizan por el aire, el agua u otros medios y no necesitan de los polinizadores para su reproducción, por lo tanto, no poseen néctar.

La miel es el alimento que producen las abejas en su estómago por transformación del néctar de las plantas que han libado. Con buen tiempo, las abejas realizan miles de viajes al día en busca de néctar y polen.

Tipos de miel

Al igual que el vino, no existe una miel sino mieles. Su increíble diversidad depende de los orígenes florales y de las regiones de producción.

En la composición de la miel interviene también el polen, ya sea el que cae accidentalmente o el que las abejas recogen para alimentarse. Para conocer la calidad de las mieles se recurre a un análisis del polen que queda en el sedimento de la miel. Se distinguen tres grandes tipos:

- Mieles uniflorales.
- Mieles multiflorales.
- Miel de mielada o de bosque.

En las mieles uniflorales debe existir un tipo de polen que pertenezca a la misma especie al menos en un 45 por ciento. En las multifloras se ve una proporción variable de granos de polen de muchas especies melíferas.

La mielada está elaborada con otras sustancias distintas al néctar, que las abejas recogen de la superficie de las hojas, tallos, frutos, etc. Se trata de líquidos azucarados excretados por algunos insectos como pulgones después de haber tomado la savia de dichas plantas. Tras su proceso digestivo excretan parte de los jugos que son los que la abeja toma posteriormente. Los jugos de las frutas maduras que gotean también son tomados por las abejas como mielada.

La mielada, llamada mielato, suele contener muy poco polen, más bien presenta en su contenido esporas de hongos y algas microscópicas. En el análisis de una miel de bosque se detecta su origen por la presencia de estas esporas y la baja proporción de polen. Las mieles de los árboles como la de encina, roble o castaño suelen ser de mielatos.

Es difícil evaluar la producción anual, pero se calcula que una colmena produce entre 20 y 30 kilos de miel por año para una población de 30 mil abejas. Así un frasco de miel representa para la abeja libadora aproximadamente 200 jornadas y 40 mil kilómetros recorridos para libar unas 800 mil flores. 

Proceso de la miel

La miel es el edulcorante más antiguo que se conoce y al que más propiedades curativas se le atribuyen. Químicamente es una mezcla de glucosa, fructosa y pequeñas cantidades de sacarosa, además de muchos otros componentes activos.

La miel se encuentra a mitad de camino entre los alimentos vegetales y animales. Aunque la materia prima con la que se elabora es de origen vegetal (el néctar de las flores), está predigerida por las abejas.

La producción de la miel se realiza en tres fases:

Recolección:
las abejas liban el néctar y, en menor proporción, la mielada. El néctar de las plantas está formado por un 10 a un 50 por ciento de sacarosa y pequeñas cantidades de vitaminas y sales minerales.

Los apicultores poco escrupulosos hacen libar a las abejas líquidos azucarados, con lo que la miel se empobrece en vitaminas y minerales.

Predigestión: las abejas almacenan el néctar en un ensanchamiento de su esófago llamado saco de la miel o buche. Allí se mezcla con las enzimas segregadas por las glándulas hipofaríngeas, principalmente la invertasa, que transforma la sacarosa en glucosa y fructosa.

Al llegar a la colmena, las abejas regurgitan el contenido de su buche y lo pasan a otras abejas, en cuyo buche continúa la predigestión. Después de tres o cuatro transferencias, el néctar predigerido es colocado en las celdas.

Concentración: el néctar predigerido, recién colocado en las celdas, contiene un 50 por ciento de agua. Gracias al calor y a la ventilación de la colmena, el agua se evapora hasta formarse la miel, cuya proporción de agua es entre el 17 y el 20 por ciento. Entonces las abejas sellan la celda con cera, para que la miel se conserve. En ese momento la miel está lista para su utilización de las propias abejas o del hombre.

En la actualidad, la obtención de la miel comienza con la recolección de ésta de las colmenas, previamente divididas en “cuadros” o marcos de madera en cuyo interior las abejas fabrican el panal: una vez abierta las celdillas (desoperculado), con la ayuda de la desoperculadora, o de unos cuchillos perfectamente afilados, los cuadros se introducen en un extractor. La miel es proyectada hacia las paredes del extractor y escurre hacia el fondo.

Por su propia naturaleza, la miel tiende a cristalizar tomando consistencia más o menos dura. Ésta cristalización depende de tres factores:

- Cuanta más glucosa tenga, más cristaliza.
- A temperatura más baja cristaliza con mayor rapidez.
- Alrededor de las partículas en suspensión se produce la cristalización (granos de polen, cera,...).

Una de las consecuencias de la pasteurización es que la miel siempre se mantiene líquida, respondiendo a un falso estereotipo y haciendo que pierda muchas de sus propiedades y se convierta en un producto que sirve sólo para endulzar.

Poder energético

La fuerte presencia de azúcares, (casi un 70 por ciento) simples y muy asimilables (fructosa, glucosa y sacarosa), hacen de la miel una fuente de energía por excelencia.

Es un producto complejo que contiene numerosos elementos que actúan sobre la armonía de nuestro equilibrio biológico. Contiene proteínas en cantidades muy pequeñas pero en forma de enzimas, sustancia que juegan un papel importante en casi todas las actividades vitales.

Aunque la presencia de sales minerales es baja, el ser humano puede asimilarlas con mucha facilidad. Presenta fósforo, hierro, potasio, calcio, además, vitaminas del grupo B, A, E, C.

A la miel, desde siempre, se le han reconocido propiedades terapéuticas muy interesantes. Los científicos reconocen una acción eficaz como antimicrobiana contra las infecciones respiratorias, reforzada por una acción descongestionante de las mucosas de la garganta, si se toma con leche caliente o hierbas medicinales.

Es muy energética por su contenido en azúcares simples, que son asimilados rápidamente por el organismo, contribuyendo al mantenimiento del esqueleto (calcio) y a la regeneración de la sangre (hierro).

Presenta propiedades antibióticas, antisépticas y cicatrizantes, siendo muy útil en casos de quemaduras, llagas y heridas. Facilita las funciones digestivas y tiene efectos diuréticos y sedantes.

La piel puede ser muy beneficiada por la miel, pues facilita la curación de heridas y se la utiliza en quemaduras e infecciones postoperatorias. Su viscosidad proporciona una barrera protectora que previene la infección de la herida, mientras que estimula el crecimiento del tejido fino bajo la superficie de la piel.
La miel no es recomendable para lesiones serias, heridas abiertas o quemaduras graves, por lo que es mejor utilizarla para ayudar en pequeños cortes o quemaduras caseras. También hay que considerar que los estudios mencionados trabajan con miel sin procesar, no las variedades comerciales.

Polen: energía vital

Es el producto de la secreción de los órganos masculinos de las plantas, encargado de fecundar los órganos femeninos. Es un fino polvillo que va del color blanco al negro, aunque en general es amarillo.

Los gránulos de polen que las abejas transportan en sus patas traseras, los obtienen amasando varios ingredientes: el polen, el néctar y las secreciones de sus glándulas hipofaríngeas. Mediante un dispositivo colocado a la entrada de la colmena, se obliga a las abejas a soltar esos gránulos, que luego son envasados y consumidos por los seres humanos.

El polen es fundamental en la alimentación de las larvas que van a ser las futuras obreras y en menor medida de los zánganos. Para el ser humano es muy nutritivo y tonificante, pues contiene, en distintas proporciones, todo lo necesario para el organismo: proteínas, aminoácidos, hidratos de carbono, enzimas. El polen es energía vital en estado puro siendo un estimulante energético, compensador mineral y vitamínico.

Se recomienda especialmente en los siguientes casos: anorexia, astenia, trastornos nerviosos, depresiones, alergias, anemia, desnutrición, colitis, trastornos del crecimiento, impotencia sexual, acné, problemas de próstata y, en general, para mantener una buena salud. Favorece el buen funcionamiento intestinal, es antibiótico y estimulante de las células cerebrales.

Además, es uno de los elementos que forman parte de muchas cremas de belleza ya que está demostrado que suaviza y afina la piel. Además, detiene la caída del cabello, porque contiene cistina, un ácido aminado azufrado que fortalece el sistema piloso.

La dosis habitual recomendada es de dos cucharadas diarias preferentemente con el desayuno. Se puede añadir a los jugos de fruta, infusiones, leche o yogur. Se recomienda tomar polen durante 20 días y descansar diez, repitiendo lo mismo todos los meses. Esa dosis es suficiente para recuperar la salud, el vigor y el dinamismo.

El propóleo

Es una sustancia (resinosa de color verde oscuro) antiséptica fabricada por las abejas a partir de las resinas que toman de determinadas plantas (yemas, ramas de árboles, etc). Las abejas lo utilizan para reparar la colmena y aislarla de la presencia de intrusos y parásitos. El propóleo evita pérdidas de calor durante el invierno al depositarse sobre las grietas de la colmena y aísla las partículas extrañas que se depositan dentro de la colonia para evitar su descomposición.

Es muy conocido por su efecto antiviral y antibiótico. Es cicatrizante, se usa en infecciones bucales y de garganta y estimula el sistema inmunitario.

Alimento real

La jalea real es un fluido de consistencia cremosa y color blanquecino, segregado por las abejas obreras en sus glándulas parafaríngeas. Es el alimento de las larvas de todas las abejas durante sus primeros tres días de vida, y de las larvas de las abejas destinadas a ser reinas, durante toda su vida. Gracias a ésta, las reinas adquieren un mayor desarrollo corporal y viven tres o cuatro años, mientras que las obreras sólo viven alrededor de 50 días.

En el organismo humano, la jalea real estimula el funcionamiento de las glándulas de secreción interna, en especial, las suprarrenales, de los ovarios y testículos. Además favorece el sistema inmunológico y la producción de anticuerpos, la producción de colágeno y la reparación de los tejidos dañados.

Se ha confirmado su acción nutritiva, tonificante, estimulante hormonal, inmunoestimulante y trófica (aumenta el riego sanguíneo de los tejidos).

Se recomienda su uso como tonificante en caso de astenia, depresión, estrés, nerviosismo, agotamiento físico e intelectual, impotencia sexual masculina y disminución de la libido en ambos sexos, para la arterioesclerosis, enfermedades coronarias, hipertensión, pues disminuye el nivel de colesterol, dilata las arterias y mejora el riego sanguíneo. También es muy recomendable en estados de defensas bajas, como abuso de antibióticos, afecciones infecciones crónicas, gripes y resfriados.

Se recomienda usarla en forma de cápsulas. Las dosis habitual es de dos a cuatro gramos diarios durante un mes, que se puede repetir tres o cuatro veces al año.

La cera

La abeja cerera es la encargada de construir los panales de la colmena, con sus hexágonos de cera, los alvéolos. Además, forma los opérculos, pequeñas tapas que cierran los alvéolos cuando están llenos de miel o cuando contienen una larva.

Esta cera no es una producción vegetal, sino una secreción voluntaria de las abejas. Extraen esas películas de su abdomen por medio de sus patas posteriores, las llevan a su boca y las mastican con sus mandíbulas impregnándolas de saliva.

Los panales construidos por las abejas deben ser cambiados cada tres años. El apicultor recupera la cera de los panales y de los opérculos, después de la extracción de la miel.

Es empleada en el tratamiento de las enfermedades de la piel y es componente fundamental para la preparación de ungüentos y cremas en farmacia y cosmética natural.

Apitoxina, el veneno

El veneno de abeja tiene propiedades bactericidas, hemolíticas, anticoagulantes y tónicas. Resulta muy efectivo en el tratamiento del dolor en reumatismo y artritis y se usa en la preparación de antialérgicos.

Posibles alergias

Tanto el polen, la jalea real o el propóleo pueden causar reacciones alérgicas a personas sensibles. Por ello se deben administrar con mucha prudencia a los niños, y en ningún caso antes del año de edad.
 

Suscríbete a nuestros boletines


Boletín Revista Vida Online
Terapia floral y Bioenergética
Productos Vida Gráfica



Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner

© 2012 | Revista Vida Online.
Este sitio web utiliza tecnología Joomla!® - El hosting de revistavida.cl es proporcionado por SEIN.