Hernia discal
hernia discalLos especialistas aseguran que hasta un 95 por ciento de las personas padece algún tipo de dolor de espalda a lo largo de su vida y, uno de los más frecuentes, es el que provoca la hernia discal. La Quiropraxia es una excelente alternativa para mejorar este cuadro.



 
La hernia discal o HNP es una de las patologías invalidantes más dolorosas por la intensidad de los síntomas y porque afecta todas las actividades de la vida diaria.

Contactamos al Kinesiólogo y Doctor Clínico en Quiropraxia David López Sánchez, quien participó en la elaboración de la Guía Clínica del MINSAL para el manejo de la Hernia Discal, patología hoy incluida en el Plan AUGE.

La columna vertebral está formada por 32 vértebras. Entre cada una existe una estructura fibrocartilaginosa conocida como el disco intervertebral, el cual soporta las cargas sobre la columna y permite su movilidad. Éste es un anillo fibroso que contiene una especie de gelatina, rica en proteoglicanos y agua, llamado núcleo pulposo.

El anillo fibroso del disco intervertebral puede dañarse y perder su forma original por ruptura de sus bordes. En ese momento, su contenido puede desplazarse más allá de los límites normales comprimiendo las raíces nerviosas y otras estructuras nobles de la columna. Esto es lo que se conoce como hernia discal.

¿Por qué se producen las hernias discales?

Generalmente son provocadas por malas fuerzas y cargas excesivas sobre la columna. Son mucho más frecuentes a nivel de la espalda baja o columna lumbar, pues cuando las personas cargan peso y se agachan producen una mayor presión interna en los discos intervertebrales. Si a esta presión intradiscal agregan rotación corporal, aumenta el estiramiento de las fibras del disco al máximo, con lo cual pueden dañarse y romperse.

Cuando lo anterior sucede, se produce un abombamiento del disco y, en los casos más graves, una hernia.

Cuando no se produce una hernia, puede dañarse lenta y progresivamente la zona, produciéndose una degeneración discal llamada discopatía, que es un proceso acelerado de envejecimiento y deshidratación discal.

¿Cuáles son los síntomas de una hernia discal?

Cuando se produce una hernia, se siente un brusco dolor inicial que comienza en el momento o inmediatamente después que se hizo la fuerza o actividad que la causó. Esto es muy frecuente en el caso de la columna lumbar. No obstante, las hernias cervicales a veces son de inicio lento e insidioso, lo que hace difícil identificar la actividad que la causó.

Una de las características más frecuentes de las hernias lumbares es la lumbociática, es decir, un severo dolor irradiado desde la columna lumbar hasta el pie o la pierna. Otra característica, en un gran número de casos, es la pérdida de reflejos tendinosos y de fuerza muscular. También son comunes las sensaciones de hormigueos o insensibilidad al tacto, pierna dormida, debido al compromiso sensitivo que puede provocar la compresión de una raíz nerviosa por hernia discal.

Cuando las hernias son pequeñas pueden producir un dolor local lumbar o del cuello según sea su localización.

El dolor de la hernia discal generalmente se presenta de día y de noche, empeora con el reposo, y el dolor que se irradia hacia una extremidad puede aliviarse con la marcha, en las hernias lumbares; o levantando el brazo sobre la cabeza, en las hernias cervicales.

¿Qué examen diagnostica una hernia lumbar?

El examen más apropiado es la Resonancia Magnética, la cual muestra una detallada imagen del disco que se ha roto o herniado y su probable compresión de la raíz nerviosa.

La excelente resolución de este examen prácticamente ha resuelto el problema del diagnóstico y existen mínimos errores en cuanto a su detección.

La Tomografía Axial Computada o TAC (en Chile conocido como Scanner) también es un examen adecuado pero con menor resolución que la resonancia. Las radiografías convencionales no sirven para detectar hernias discales. Otros exámenes como la mielografía, discografías, etc. hoy han quedado relegados para el estudio de casos especiales y no son de elección rutinaria.

¿Cuál es el tratamiento convencional de una hernia discal?

Dependiendo de los síntomas y la severidad de los casos, de un 3 a un 5% la solución es quirúrgica.

En la gran mayoría de los casos, sólo se indican analgésicos y antiinflamatorios para el manejo de los síntomas.

¿Cómo actúa la Quiropraxia en el tratamiento de la hernia discal?

El tratamiento sólo con medicamentos nunca será suficiente si no se acompaña de Quiropraxia y un enfoque integral que incluya un entrenamiento kinesiológico que fortalezca, mejore el control motor local y estabilice la musculatura del raquis.

El tratamiento quiropráctico busca producir un significativo cambio en la presión intradiscal que es la causa de los síntomas. El disco herniado está comprimiendo la raíz afectada y su sistema de irrigación, por lo que ese disco necesita ser movilizado para redistribuir la presión intradiscal.

Las maniobras quiroprácticas incluyen tracciones con camillas especiales en posiciones específicas según cada caso y técnicas de movilización vertebral y neural.

A veces, los resultados son espectaculares en la misma sesión y, en otras, son necesarias más de cuatro sesiones de Quiropraxia para alcanzar una notable efectividad. De hecho, los síntomas de irritabilidad del nervio como dolor irradiado, hormigueos, sensación de presión, de frío, pérdida de fuerza y disminución de los reflejos tendinosos de la extremidad suelen desaparecer rápidamente con el enfoque quiropráctico.

¿La mejoría sin cirugía y con Quiropraxia puede ser definitiva?

En la mayoría de los casos los pacientes pueden presentar durante su vida algunas pequeñas crisis dolorosas de fácil manejo. Estos cuadros se relacionan con el proceso natural de envejecimiento acelerado de toda discopatía, lo que en realidad podría suceder sin haber tenido jamás una hernia.

A mi juicio el dolor de espalda es una epidemia silenciosa. Con los años, todos tendremos más de una discopatía, patología que rara vez requiere cirugía.

El tratamiento quiropráctico de la hernia discal incluye un sinnúmero de recomendaciones que le señalan al paciente que en adelante debe tener cuidado con las fuerzas para evitar las recidivas, mantener una postura y peso adecuados, entre otras recomendaciones. Todo ello requiere un trabajo integral que incluye kinesiología, medidas ergonómicas y preventivas para la vida diaria y actividad laboral, ejercicios de estabilización de columna, etc.

El tratamiento debe ser dirigido sólo por especialistas, pues no se trata de realizar cualquier ejercicio, ya que muchos casos empeoran porque se confunde su sintomatología con el del lumbago común o se somete al paciente a tratamientos y procedimientos sin mayor eficacia comprobada.

¿El tratamiento quiropráctico se acompaña de otras medidas?

Como apoyo general recomiendo a mis pacientes la ingesta de Omega 3 por sus efectos antiinflamatorios. Además, el consumo de papaya peruana, la que tiene quimopapaína y papaína, enzimas proteolíticas que han demostrado tener importancia en los procesos de reabsorción discal. Para este proceso enzimático es importante agregar la ingesta zinc, que está presente en ostras y almejas, germen y salvado de trigo. También se puede usar un suplemento de zinc equivalente a 25 mg. diarios.

Consumir magnesio reduce la hiperexcitabilidad del sistema nervioso y favorece la relajación muscular. El magnesio se encuentra, en general, en frutos secos como semillas de girasol, almendras, pistachos, avellanas, nueces y almendras, o bien, utilizar un suplemento de 75 mg. diarios durante el período de tratamiento.

¿Existen otras técnicas para tratar esta patología?

Hoy, se usan otras técnicas como la ozonoterapia o discólisis percutánea, procedimiento que consiste en la infiltración de ozono en la musculatura paravertebral o en el propio disco intervertebral.

Este método estimula la producción de enzimas antioxidantes, lo cual inhibe la irritación química que produce la ruptura discal y la salida del núcleo pulposo. Cuando el ozono se inyecta en el disco, acelera su degradación y disminuye el tamaño de la hernia y su capacidad de comprimir la raíz nerviosa.

¿Qué opina de los últimos tratamientos que se difunden en Internet como la quimionucleólisis y reemplazo o prótesis discal?

La quimionucleólisis tiene ya casi 15 años. Hoy, se realiza con nuevos medicamentos de naturaleza enzimática proteolítica que se inyectan en el disco, pero sigue siendo un tratamiento caro que no supera los efectos positivos de una cirugía convencional bien realizada.

Por otro lado, el reemplazo de un disco dañado o desgastado pareciera estar muy en boga, pero en realidad es aún una técnica emergente. De hecho, la FDA de Estados Unidos considera esta cirugía en proceso experimental, pues tiene complicaciones probables de luxación y desplazamiento del disco artificial, ruptura y rechazo del implante metálico e infección, requiriéndose su remoción en muchos casos.

¿Cuáles son las ventajas y desventajas de la inclusión de la hernia discal en el AUGE?

La cirugía de hernia discal en Chile es un procedimiento caro y en aquellos casos en que existe una indicación absoluta, si no se realiza a tiempo una cirugía, sus efectos son invalidantes para una vida normal. Desde ese punto de vista, su inclusión representa un gran beneficio para los pacientes que requieren una cirugía.

En relación a las probables desventajas, tienen que ver con la escasa información existente en Chile respecto de los sistemas de formación de cirujanos especialistas en cirugía de columna y de personal especializado de apoyo, lo que claramente es un riesgo.
 
Mayor información en www.dolordeespalda.cl
 

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