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La utilización de la música como apoyo en la curación de enfermedades es tan antigua como la medicina. Sin embargo, desde hace unas pocas décadas se empezó a utilizar de manera científica y a considerar su aplicación con un fin terapéutico. El músico Jorge Herrera nos relata su vasta experiencia en este ámbito.
En todas las civilizaciones ha sido conocido y aprovechado el valor y las propiedades de la música para promover la salud. Este conocimiento de antaño ha llevado a los científicos de hoy a investigar el tema y a comprobar que la música, al actuar sobre el sistema nervioso central, favorece la producción de endorfinas, dopamina, acetilcolina y de oxitocina, lo cual mejora el ánimo, disminuye el dolor y contribuye a la satisfacción existencial.
Además, se ha demostrada su capacidad para influir en procesos psicobiológicos y psicosociales al abrir canales de comunicación, promover la auto-expresión, facilitar el aprendizaje, estimular la memoria, entre otros efectos. Con estos auspiciosos antecedentes de la música en el bienestar del ser humano, conozca más en detalle la historia de una persona que ha ido vivenciando los efectos de la música a través de sus propias creaciones y de las terapias que realiza. Eres músico, ¿cómo llegaste al tema de la sanación?Por un lado tenía la inquietud de la música, por lo cual estudié sonido y, por otra parte, siempre me interesó la sanación. Hice unos cursos de energía universal, luego seguí la formación de reiki, practiqué respiración holotrópica, entre otras cosas. Caí en la cuenta que la música era un facilitador en estos procesos específicos y a mí me ayudaba mucho porque me iba conectando con diferentes estados y experiencias. De todo este aprendizaje, un día me dije: ‘yo que soy músico, por qué no hago música específica para la salud. Fue así como llegué al disco para reiki, discos de piano, entre otros, que tuvieron ese “ingrediente” para la sanación. ¿Este trabajo lo haces instintivamente?, ¿cómo sabes qué música sirve para tal afección o para armonizar algún chackra específico, por ejemplo?He estudiado varias terapias como bioenergía y reiki. Sin embargo, existe un sistema de sanación que se llama reprogramación de patrón holográfico, el cual estudia y determina las frecuencias y sonidos en distintas partes del cuerpo para desbloquear ciertos patrones energéticos. Esta información fue la que utilicé para confeccionar el disco para chakras, por ejemplo. Ahora, lo que yo interpreto, tiene que ver con la intuición. La mayoría de los músicos tocamos así, nos conectamos con algo. ¿Qué pasa con la música, qué efectos provoca?Yo postulo, como muchos otros, que la música siempre tuvo una función importante en la salud de la gente. De hecho, el objetivo de la música como arte es producir un cambio. Y es así como se ha utilizado ancestralmente en tribus indígenas, donde se usan tambores y otros instrumentos para conectarse con la divinidad y para efectuar sus rituales. Sin embargo, en estos últimos 500 años, la música se ha relegado sólo a un papel de entretención, lo cual ha hecho que pierda un poco su valor. En la actualidad, la mayoría de la música está orientada más hacia la estética, dejando de lado la salud. Hace algunos años que se ha revalorizado y se está estudiando el poder de la música en el bienestar del ser humano. Sus efectos son tan evidentes, que basta con escuchar música de cualquier tipo para notar que te provoca ciertas emociones. A veces, te ayuda, te sube el ánimo o también te deprime. Es tan fuerte la energía y el efecto de la música que nadie queda indiferente. En términos prácticos, ¿en qué consiste la musicoterapia?Hoy existe un programa en la Universidad de Chile de musicoterapia, el cual tiene una manera de trabajar muy definida y científica. En general, el consultante debe elegir un instrumento y familiarizarse con éste. Es como una terapia con sonido que se puede aplicar a distintas cosas. Ahora, hay varias ramas dentro de la musicoterapia. Lo que yo hago específicamente es música para sanación. Ésta se puede aplicar en sesiones de musicoterapia y también en otras instancias. Además, hago terapia con música. ¿Cómo es el proceso de creación de este tipo de música?En ese aspecto, se trabaja mucho con la intuición y también realizo un estudio de cómo podría funcionar. Me documento, leo, busco bibliografía...Luego, me junto con muchos terapeutas y les paso la música para que la vayan probando en diversas situaciones. Soy bastante empírico. Por ejemplo, un maestro de reiki me dice si le gustó, si lo conecta o le molesta algo. Así voy trabajando con muchas personas de distintas áreas para ir modificando las melodías. Es como una especie de estudio de mercado. Otros discos los he hecho como los siento y listo. En todo caso, hay que tener claro que la música no es rígida, y cada terapeuta la elige de acuerdo a lo que sienta que puede ayudar, o bien, opta acorde con su gusto personal. ¡En realidad, el tema de la música es muy subjetivo! De todos modos, ¿existen ciertos parámetros base que puedan definir una música para la salud?Claro, el pulso o velocidad es importantísimo. Por ejemplo, un pulso igual o menor al pulso del corazón te va a relajar; mientras que si es más rápido te podría alterar. Pasa lo mismo con el timbre o registro que estás usando. Si es muy agudo, te despierta o te molesta; en cambio, cuando los tonos son medios bajos te relajan, te dan tranquilidad. Por ejemplo, los efectos que produce una guitarra eléctrica a diferencia de un piano, son evidentes. Los tonos bajos movilizan mucho la energía en el cuerpo y en ese rango hay que trabajar cuando te orientas hacia la sanación. Otro aspecto importante es que no exista una melodía definida, ¿me podrías cantar un disco de reiki? ¡¡es imposible!! De hecho, no se pueden retener las melodías, lo cual es fundamental para no centrar la atención en eso y así poder estimular otros procesos y sensaciones. Asimismo, este tipo de música no debe tener letra. De esa forma, permites que la persona sólo escuche la música y evitas que se centre en lo que se está cantando. Creo que en este ámbito existen algunas excepciones como los mantras, los cuales te llevan a un estado alterado porque se emiten en un tono muy especial y además son palabras que tienen poder por sí solas. Lo mismo pasa con los cantos gregorianos y los cantos tribales que son muy potentes. Ahora, todo esto no es tan rígido, ya que por supuesto pueden haber canciones cantadas que te lleguen específicamente y te provoquen algo y eso está muy bien, pero depende caso a caso. Además de la creación de la música, ¿qué labor estás realizando con ésta?Estoy trabajando con niños en la UCI del hospital de Carabineros y en el hospital San Borja Arriarán. Casi siempre uso tambores y una flauta que traje de una reserva Hopi de Estados Unidos. Para mí el tambor y su vibración es lo más potente que existe...por algo se ha usado desde siempre como un instrumento de salud y de conexión. En la UCI, algunos niños se sanan, otros no y varios han fallecido, porque tienen enfermedades muy graves. Pero en el fondo, la idea es que la música sirva para dar bienestar y calidad de vida y, si en el camino se mejoran, ¡mucho mejor! En términos prácticos, ¿cómo vas desarrollando tu trabajo?Llego a la UCI y voy uno por uno. Por ejemplo, hay un niño que está en coma y puedo tocarle de 15 a 30 minutos. Como está conectado a aparatos que miden la frecuencia cardiaca, ves cómo reacciona de inmediato. ..tienes resultados de los efectos entonces...Ahora estoy en eso, recopilando información para entregarla a quien la pida. A mí me gusta el servicio y sé que la música tiene mucho poder pero igual necesito un respaldo pues es un aval para seguir trabajando en esto. Como ves, mi trabajo es distinto que el de un musicoterapeuta pues no puedo pasarle un instrumento a un niño en coma, por ejemplo. l trabajo con niños que padecen cáncer es diferente pues se juntan todos y toco entre medio. Esas instancias son más lúdicas pero no por eso menos beneficiosas. Ahí uso guitarra, teclado o percusión. ¿Por qué trabajas con niños?Me gusta trabajar con ellos porque captan intuitivamente lo que les puede servir, mientras que los adultos tienen muchos condicionamientos mentales, y ponen trabas que frenan la sanación, a no ser que estén muy mal. En ese caso aceptan cualquier cosa. Pero es más complicado y, finalmente, es más desgastador; mientras que un niño no te pregunta, sólo recibe. Es importante tener claro que el cuerpo siempre tiende a la armonía, a la salud y es la mente la que se empieza a enfermar y afecta al resto del organismo. Por ello, debemos cambiar nuestra manera de pensar, lo cual tiene que ver con seguir nuestra intuición, tomar conciencia acerca de lo que comemos, de lo que respiramos, cómo trabajamos, cómo vivimos y...por cierto, el tipo de música que escuchamos. Efecto MozartHace más de 40 años, el médico francés, Alfred Tomatis, descubrió los beneficios de la música de Mozart. Llamó efecto Mozart al aumento de la energía cerebral, el rendimiento intelectual y habilidad para visualizar e imaginar formas espaciales, al momento de escuchar estas melodías. En la actualidad, la música de Mozart se utiliza con mucha frecuencia en embarazadas y niños, ya que se ha comprobado que los bebés que están en contacto con música clásica, luego son niños y adolescentes más creativos, capaces de lograr una mejor concentración y retención de información. Contacto: www.jorgeherrera.scd.clwww.jorgeherrera-aku.blogspot.comTels.: (02) 321 4776 - (09) 9 4352581
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